Mas d'Aravó

La Masía de Aravó fue diseñada y construida hace 120 años por la familia de Andreu Cebello de Barcelona, que tras enriquecerse con negocios de exportación transatlánticos en América del Norte y jugar en bolsa decidió fijar una casa residencial en la Cerdanya por motivos de salud. fue así, pues, que hacia finales del siglo XIX y principios del XX, empezaron a condicionar todos los prados del rio para pasar el verano, pasear y disfrutar de la naturaleza. Además, el señor era un gran aficionado a los caballos de monta, a jugar a polo e incluso la antigua diligencia de la collada tenía parada en la Masia.

El señor Cebello empezó construyendo diferentes edificios para el ganado (caballos, palomos, vacas…) que fue numerando. Fue un trabajo difícil ya que tubo que acondicionar todas las arboledas de la ribera del rio y allanar el terreno para los futuros y verdes prados del Mas d´Aravó. El primer edificio que servía tanto para ganado como por guardar la hierba de los veranos para los largos inviernos es el que hemos rehabilitado como Alojamiento Rural. Más tarde, vendrían el colmenar y de otros pajares, para acabar con la casa residencial, principalmente, para el mes de agosto. Una casa de veraneo en una Cerdanya que tenía el orgullo de alojar al escritor Narcis Oller, al poeta Joan Maragall o el músico Albéniz, por citar sólo algunos de aquellos prohombres de la sociedad catalana de finales de siglo.

Cuando murió el propietario, la familia, que se veia incapaz de mantener la finca para solo un mes, decidió vender esta propiedad a la familia Meya. El Mas d´Aravó tuvo que adaptarse a las difíciles circunstancias de un siglo tan convulso y empezó a funcionar como una casa de labrador, como el resto de masias de la comarca.